26.1.06
ACTUALIDAD: Entrevista al Presidente en Cuatro

"Estamos culminando el proyecto de la España constitucional"
No se podían extraer demasiadas conclusiones sobre una entrevista preparada por el canal más afín con que cuenta el PSOE, una licencia audiovisual que el propio Zapatero concedió al llegar al poder a sus valedores del grupo PRISA. El Estatuto catalán, el terrorismo de ETA o las relaciones internacionales coparon la mayor parte del espacio, en el que Zapatero mostró dos caras bien diferenciadas.
Con voz relajada pero con una gesticulación forzada y excesiva, ha estado muy correcto en temas como Iberoamérica o la Iglesia Católica. También manifestó su respeto hacia la decisión del pueblo palestino dando la mayoría absoluta a Hamas, aunque admitió que complicaría aún más el proceso de paz en la zona. Tranquilizó a Repsol y otros inversores en Bolivia y envió un claro mensaje a Evo Morales sobre el importante papel de estas empresas en el desarrollo regional. En cuanto al tema de la "laicidad del Estado", planteado por Gabilondo, el presidente no supo explicar su sorprendente cambio de parecer. Tras la reunión con la Conferencia Episcopal celebrada con motivo de la aprobación de la nueva Ley de Educación, Zapatero ha cedido continuamente ante las reivindicaciones de los obispos y ha detenido las reformas que podían incomodar a la jerarquía católica. Razonó de forma poco convincente esta postura desde una perspectiva de aconfesionalidad condicionada por los acuerdos con la Santa Sede. En relación a la COPE, Zapatero rechazó competencias reguladoras como las que se atribuye el CAC pero eludió dar apoyo a la emisora, destacando su tolerancia al permitir que emita "a pesar de que cualquiera que la escuche unos minutos sabe lo que dice del gobierno y de su presidente". Se limitó a calificar como "poco probable" el eventual cierre de la cadena.
El tema del Estatuto no fue mal defendido por Zapatero, que prefirió teorizar sobre su espíritu y eludir referencias directas. Huyó de datos, cifras y artículos concretos que podían perjudicarle y cambió enormemente el discurso de hace un año. Mientras al llegar al poder hablaba de un cambio de régimen, reformas en la Constitución y del final de la España de las Autonomías, en esta ocasión defendió el Estatuto como la profundización y culminación de la España del 78. Ha entendido que su electorado está inquieto por la reforma y prefirió darle una óptica continuista en vez de plantear la ruptura que denuncia el Partido Popular. Insistió en que no prometió en ningún momento aprobar el texto que llegase del Parlamento Catalán, en un peligroso e inútil equilibrio lingüístico que no consiguió convencer ni siquiera al propio Gabilondo (muy predispuesto a asentir hasta los balbuceos del presidente). Sin embargo, se retrató de forma perversa al rechazar que exista un problema lingüístico en Cataluña y señalar la coincidencia de las denuncias con la tramitación del Estatuto. Dijo no haber tenido noticias de tensiones en este aspecto, detalle que le revela como un enorme desconocedor del país que preside o simplemente como un mentiroso patológico. La persecución del castellano no es nueva y Zapatero lo sabe, por eso clamó al cielo la ausencia de un respaldo a los castellano hablantes perjudicados. Por último, dejó entrever que Maragall no repetirá al frente del PSC al insistir en que el Estatuto es un proyecto a largo plazo por encima de nombres o siglas. En cuanto a las voces disconformes en el Ejército, Zapatero aseguró que eran aisladas y que lamentaba el efecto negativo que habían tenido sobre la imagen de España en el exterior.
En el tema del terrorismo etarra, Zapatero volvió a jugar sus cartas al lanzar constantes guiños a la banda terrorista y pedir esfuerzos imposibles a sus víctimas. Ahondó en los buenos síntomas que son la ausencia de atentados o la presencia del PCTV en la Cámara de Vitoria, lo que le permite ser optimista en "el eventual final de la violencia". Como cierre de la entrevista, fue interrogado sobre las víctimas del terrorismo. Zapatero afirmó que su gobierno procura "arroparlas" y "tratarlas con la mayor humanidad posible". Asimismo, evocó una hipotética paz en el País Vasco para pedir un "esfuerzo a la sociedad, especialmente a la sociedad vasca" para "cerrar las heridas del conflicto". Evidentemente, pedía voluntad de olvidar el pasado a víctimas y verdugos, repitiendo su siniestra fórmula de "conflicto" para una historia de lobos y corderos.
Cerró su intervención de la forma más poética y memorable posible y dejó en el ambiente la sensación de que había aclarado muy poco sobre el tema catalán y de que, por desgracia, había dejado muy clara su posición ante el terrorismo etarra.
ACTUALIDAD: Incoherencia en el PP

23.1.06
EDITORIAL: Surrealismo nocturno

21.1.06
ACTUALIDAD: Reacciones al "Etatuto" colmenareño
20.1.06
ACTUALIDAD: Colmenar también manda su "Etatuto" a las Cortes
ESTATUTO INDEPENDENTISTA COLMENAREÑO
ARTICULO 1
Declaramos Colmenar Viejo como una nación aparte del Estado español. Los motivos por los cuales lo hacemos son evidentes, pero por si alguno anda despistado los pondremos más adelante.
Anexo 1
Además, declaramos como territorios anexos Chozas, Tres Piedras, Porquerizas y Manzanares, que estarán obligados a cumplir la Leyes Colmenareñas.
ARTICULO 2
Declaramos como idioma oficial el "Colmenareño". Este idioma deberá ser conocido por todos aquellos que vivan en la Nacion Independiente de Colmenar Viejo, para lo cual se impartirán clases especiales para todos aquellos que no lo conozcan. Los cursos tendran una duración indefinida, ya que si no se es de pura cepa, llevará muchos años que parezca natural el decir expresiones colmenareñas tales como "A la leche gala", "Alaja",...
ARTICULO 3
Los impuestos serán íntegramente gastados en poner tdas las cosas inútiles que se nos puedan ocurrir en el barrio de Sta. Teresa, ya que son los pijos de la nación y hay que tenerlos contentos.
Anezo 3
El artículo 3 solo tendrá vigencia hasta que organicemos un ejército como Dios manda, lo pongamos a las órdenes del General Gusano y se dé un golpe de estado, que este estatuto consiente, y todos los poderes del estado pasen a dicho general, el cual tendrá poder absoluto y nadie podra rebatirle jamas, porque todo lo que él haga estará bien hecho.
ARTICULO 4
"La Colmenareña" será el eje motor de nuestra industria, ademas de ser la empresa imagen que muestre al resto de países las virtudes de ser colmenareño.
ARTICULO 5
La bandera sera sustituida por una un poco más colorida, los colmenareños somos gente alegre, y eso debe estar representado en nuestra bandera. Así, el escudo sera sustituido por el dibujo de una vaca y por un pastor tirándole piedras a los helicopteros que salen de la FAMET para que todo el mundo sepa a que se enfrenta en caso de que el Estado español, o lo que quede de él, intente incluirnos de nuevo en su territorio.
ARTICULO 6
Se urbanizará todo lo que sea urbanizable, y si hay que conquistar algun nuevo territorio, como puedan ser Alcobendas o San Agustin de Guadalix, para seguir urbanizando, pues se conquista y punto, total, en cuanto vean lo que hacemos a los helicópteros seguro que no oponen ninguna resistencia. El motivo de tanto urbanismo es que Colmenar tiene que crecer, y si hace falta a la fuerza y a lo bruto, pues se hace.
ARTICULO 7
Las unidades de medida del sistema internacional se tendran que adaptar, bajo pena de invasión si no nos hacen caso, al sistema colmenareño. Así, 1 km pasará a ser "aquí mismo", 6 km serán "como de aquí a Remedios",...
ARTICULO 8
El arroyo Tejada pasara a ser navegable, aunque sea con barcos de papel, pero lo que le debe de quedar claro al resto del mundo es que nosotros hacemos las cosas por cojones (ésta será otra expresión de obligado conocimiento)
ARTICULO 9
Las vacas pasarán a ser animales sagrados. Asimismo, La Reme sera la unica virgen a la que se podrá adorar. si eres pura cepa no hará falta obligarte porque la Reme es la Reme, y si eres forastero, pues te obligamos o te lapidamos a base de cantos rodaos ¿está claro?
ARTICULO 10
Toda idea que ayude a seguir creando un Estado mejor, será gustosamente atendida, aunque eso sí, lo que diga el General Gusano es sagrado y como la idea no le guste, se te apedrea y listo.
13.1.06
EDITORIAL: Asamblea de Batasuna

11.1.06
EDITORIAL: El error Mena

7.1.06
ACTUALIDAD: Discurso del teniente general Mena

"La preocupación por la unidad de España se ha desatado con la presentación del proyecto del «Estatuto de Cataluña». La historia se repite. Basta leer los discursos de los Diputados Companys, Ortega y Gasset y Azaña cuando en mayo de 1932 las Cortes españolas debatieron el
Estatuto de Cataluña. Curiosamente, el entonces Diputado Azaña, que fue un firme defensor del Estatuto de Cataluña cambió radicalmente su visión del Estado y su actitud cuando alcanzó la Presidencia de la República, propugnando un Estado Regional, antecedente del actual Estado de las Autonomías. En todas mis visitas a las Unidades he aprovechado los encuentros con Cuadros de Mando y Tropa, para transmitirles un mensaje de tranquilidad, no exenta de inquietante
preocupación.
Siempre he recalcado que los militares no debemos entrar en disquisiciones políticas que, lógicamente corresponden a los políticos. Ahora bien, es nuestra obligación alertar de las graves consecuencias que podría conllevar la aprobación del Estatuto de Cataluña, en los términos en que está planteado, tanto para las Fuerzas Armadas, (como institución), como para las personas que las integran, en tres aspectos verdaderamente preocupantes para nosotros.El primero es el concepto de nación [...]El segundo es el de la lengua [...]El tercero está relacionado con la justicia [...]Afortunadamente, la Constitución marca una serie de límites infranqueables para cualquier Estatuto de Autonomía. De ahí mi mensaje de tranquilidad. Pero, si esos límites fuesen sobrepasados, lo cual en estos momentos afortunadamente parece impensable, sería de aplicación el articulo 8º de la Constitución: «Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército de Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad y el ordenamiento constitucional». No olvidemos que hemos jurado, (o prometido), guardar y hacer guardar la Constitución. Y para nosotros, los militares, todo juramento o promesa constituye una cuestión de honor."