28.12.05
ACTUALIDAD: Una fragata española en Irak
La fragata española escolta al portaaviones americano en aguas del Golfo Pérsico
ZAPATERO CONSUMA SU "ENGAÑO MASIVO"
La fragata española "Álvaro de Bazán" participó, entre el 10 de septiembre y el 3 de diciembre de este año, en acciones de guerra con la flota estadounidense. Concretamente, prestó cobertura con su sistema antimisiles al portaaviones nuclear norteamericano "Theodore Roosevelt" en el Golfo Pérsico. Durante setenta días, la aviación del grupo de combate en el que se integró la fragata española lanzó hasta 281 ataques aéreos contra posiciones terroristas en la frontera de Irak con Siria.
En septiembre, la "Álvaro de Bazán" se unió al portaaviones americano el 10 de septiembre en aguas del Estrecho de Gibraltar y la escoltó hasta el Golfo Pérsico, donde durante los dos meses siguientes ejercieron acciones de guerra en Irak. El almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada (Ajema), Sebastián Zaragoza Soto, declaró en el Congreso que se trataba de una misión "técnica y doctrinal" (así se deben llamar las acciones bélicas) en "el océano Índico". Evidentemente, se refería concretamente al Golfo Pérsico aunque, no sabemos por qué extraña razón, decidió obviar la localización exacta.
Fuentes de Defensa desmintieron la noticia y hablaron de un "apoyo aéreo y marítimo" que nada tenía que ver con acciones beligerantes. Para el Ministerio que dirige Bono, la Armada española "no ha participado en ninguna acción de guerra ni en Irak ni en ningún otro lugar". Desde el Departamento de Defensa de los EEUU se ha confirmado la noticia. El PP ha acusado a Zapatero de que "su honor está en tela de juicio" y Llamazares ha comparado a Bono con Rumsfeld y ha pedido su inmediata comparecencia. Hay que recordar que el ministro de Defensa prometió que toda acción armada fuera de nuestras fronteras sería previamente consultada al Parlamento.
18.12.05
ACTUALIDAD: Economía y el Estatuto

Solbes desmonta el delirio económico del Estatuto catalán y envía una propuesta que indigna a CiU,ERC y decepciona al PSC
Aunque a muchos les entre la risa, la mejor noticia en esta página es tener que hablar bien del Gobierno. En este caso de su ministro de Economía, Pedro Solbes, que no ha tenido empacho en echar por tierra los artículos más polémicos del Estatuto referidos a la financiación de Cataluña. Ha remitido una propuesta alternativa a los grupos parlamentarios que aprobaron el texto (PSC, ERC, CiU, IC-V) modificando o simplemente borrando del mapa hasta 23 artículos.
"El modelo que define un Estatuto de autonomía ha de poder ser generalizable, es decir, susceptible de ser integrado en el modelo que establece finalmente la LOFCA", se refiere a la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas ."Por ese motivo —añade el texto del Ejecutivo— no parece posible el contenido de los apartados que se propone suprimir, ya que basan el diseño del sistema de financiación en el principio de bilateralidad".
También se suprime la trasferencia a Cataluña de la recaudación de muchos impuestos estatales, como el impuesto sobre Sociedades, ya que "rompería la unidad de mercado". Se acepta la creación de la Agencia Tributaria Catalana pero sólo se le permite autoridad sobre los impuestos ya transferidos. Los fondos europeos siguen siendo administrados por el Estado y sobre todo se elimina la doble aportación catalana: una para contribuir a los gastos del Estado y otra para sostener la solidaridad con otros territorios. La alternativa propuesta por Solbes es la participación de Cataluña en el establecimiento de los porcentajes al mismo nivel que otras autonomías.
Esperemos que estas buenas intenciones, rápidamente respondidas por Carod y compañía en tono de amenaza, se mantengan a pesar de Zapatero.
EDITORIAL: Inseguridad ciudadana

La ausencia de un modelo de convivencia
El jueves a las cuatro de la tarde, un honrado ciudadano español fue brutalmente golpeado por unos individuos de origen eslavo en el Barrio del Pilar. El delito de este hombre fue pasar por delante de ellos cuando destrozaban un coche aparcado en plena calle. Afortunadamente, otro buen madrileño que pasaba por el lugar le recogió en coche a mitad de la paliza, pudiendo escapar con la mandíbula rota pero consciente y sin lesiones internas. La patrulla de la Policía Municipal que encontraron a unos cientos de metros se limitó a aconsejarles la denuncia manifestando su desinterés por el caso.
Este estremecedor relato pone sobre la mesa un gravísimo problema que sólo parece preocuparnos cuando nos toca de cerca y, para entonces, en ocasiones no tiene ya remedio. Es muy bonito hablar de alianzas entre civilizaciones y de ayudas al Tercer Mundo pero es urgente solucionar el problema de la inmigración en nuestro país. Se han unido trabajadores honrados con lo peor de cada nación; en el caso de la Europa del Este han cruzado nuestra fronteras matones sin escrúpulos que, junto con otros grupos sudamericanos, forman unas fuertes organizaciones que hacen del crimen organizado el primer problema de seguridad en la capital.
Si a ello añadimos el fortísimo choque cultural causado por la entrada de inmigrantes musulmanes que se niegan a adaptar nuestras costumbres y normas sociales, el panorama es francamente desolador. Sólo se podrá resolver el problema cuando se admita su existencia y se pueda establecer un debate público sin mezclar el racismo con un caso de mera convivencia. Si dejamos pasar el tiempo sin adoptar posturas firmes y responsables en este sentido, el conflicto puede ser irresoluble en sus múltiples frentes ya descritos.
Cuando en la puerta de tu casa eres golpeado por unos maleantes sólo por presenciar sus fechorías delictivas, dejas de ser el hombre libre que promete las leyes que te amparan. Al ser humano se le plantea con más fuerza que nunca en este nuevo siglo uno de sus principales conflictos filosóficos y éticos: la dicotomía entre libertad y seguridad. En un mundo en el que la delincuencia y el terrorismo se han globalizado para no conocer las fronteras, muchos pueden caer en la tentación de abrazar a un nuevo Leviatán en oposición al entreguismo de muchos que confunden libertad con rendición. Y todo basado en el eterno contrasentido del hombre.
Homo homini lupus
7.12.05
ACTUALIDAD: Amenazas de Castro

El genocida cubano advierte al PSOE de que "estamos con ojo avizor y con una buena colección de datos en la mochila"
El lunes, Trinidad Jiménez salió en defensa del opositor Manuel Cuesta, perseguido por las autoridades de la isla, e instó a Castro a "acabar con estas prácticas contra la ciudadanía cubana y, en especial, contra la oposición política". Hoy, en el demagógico cumpleaños del niño balsero Elián González, el dictador bananero se refirió a ella como "una que se autotitula funcionaria de un partido que dice que es socialista o socialdemócrata". Acto seguido, el déspota de Sierra Maestra lanzó una dura amenaza al Gobierno: "No quiero mencionar nombres de partido, pero que sepan muy bien que estamos con ojo avizor y con una buena colección de datos en la mochila".
En este diario sólo damos noticias contrastadas, pero hay que hacer un hueco a los rumores fidedignos que hablan desde hace tiempo del gran material íntimo que guarda el régimen castrista de políticos españoles grabados en Cuba en situaciones comprometedoras. No sé si se refiere a algo parecido el monstruo genocida con sus intimidaciones gangsteriles, lo que si hacemos desde aquí es reclamar a Trinidad Jiménez que se reafirme en sus denuncias y que el Gobierno plante por fin cara a la dictadura cubana. La bajada de pantalones de Bono, al comparar a Castro con Pinochet y luego pedir disculpas, nos lleva a todos a sentir la vergüenza más absoluta por este Gobierno ridículo. Si Zapatero deja por fin sus fascinaciones infantiles por los sátrapas latinoamericanos podría ayudar mejor a los millones de ciudadanos esclavizados por los regímenes totalitarios que tanto tolera nuestra débil diplomacia.
6.12.05
EDITORIAL: Día de la Constitución

LAS NECESIDADES CREADAS
El día de la Constitución, aparte de para homenajear a la Carta Magna, ha servido para contrastar con más claridad que nunca las dos formas principales de entender España. En la recepción celebrada en el Congreso de los Diputados, tanto Zapatero como Rajoy resumieron muy bien su modo de entender esta festividad y el debate identitario que azota el país en el último año.
Zapatero dijo textualmente que la Constitución "es llave, no candado" y descalificó las posiciones de inmovilismo que, según él, revelan el radicalismo de quienes las defienden. Destacó las virtudes del diálogo y el consenso representados por la Constitución, cuyo valor principal es "el entendimiento y el respeto entre todos". Asimismo, explicó que en el momento actual la Constitución era "un punto de encuentro" a partir del cual desarrollar soluciones a los nuevos problemas de la época actual. El presidente insistió especialmente en el carácter de tiempo de reformas y cambio que tiene para él este mandato, aludiendo con claridad a los nuevos Estatutos de Autonomía.
Rajoy criticó la política antiterrorista del Gobierno, que según dijo había cambiado la anterior, que se había revelado efectiva, "sin razón aparente". Sobre todo insistió en la brecha entre la clase política y la ciudadanía, que prefiere trabajar en "mejorar la productividad del país", prioridad en estos momentos según el líder del PP. Para el político gallego, no tiene sentido "discutir quiénes somos cómo si España se hubiese inventado hace media hora".
Las palabras del Presidente del Gobierno serían apropiadas si las "nuevas necesidades" a las que apela fueran reales y no simuladas para su propio beneficio. Ningún ciudadano se levanta en ningún rincón de España aplastado bajo el peso del centralismo represor, ningún vasco o catalán deja de vivir en libertad a no ser que esté amenazado por el terrorismo y por aquéllos que encubren a los violentos. El viejo truco del victimismo nacionalista parece haber enloquecido a la clase política con unas necesidades creadas para la supervivencia en los cargos públicos de unos cuantos partidos marginales que basan su discurso en la provocación y la reivindicación permanente e insaciable. El tiempo de reformas sólo existe en el microclima de La Moncloa y en la mente calenturienta de los que pretenden devolvernos a épocas de penuria y aislamiento.
Como bien dijo Rajoy, España no se ha inventado hace un rato. Es un instrumento para garantizar nuestras libertades y ahora la preocupación de sus ciudadanos debería estar muy lejos de ser un debate territorial o institucional. Necesitamos lo contrario, estabilidad para afrontar nuevos retos: culminar el progreso económico, aprobar la asignatura pendiente de la productividad, liderar la renovación en la UE y recobrar el prestigio internacional. Y eso no se consigue con el delirio desintegrador que persiguen los socios del Gobierno con el beneplácito del Presidente.
Negociar y consensuar es ceder sin renunciar a nuestros principios. El consenso como objetivo es la empresa de los inmorales que están en política como modo de vida y no como servicio a unos ideales. Comparar el consenso constitucional con la situación actual es una falacia que el Gobierno va a intentar explotar en los próximos meses. En aquellas lejanas fechas, España era la principal preocupación de la clase política y sólo gracias a eso pudieron todos ceder para alcanzar un acuerdo sin traicionar sus prioridades éticas y políticas. Hoy en día, el principio de la mayoría de partidos son sus feudos electorales o la conveniencia eventual. España no es la prioridad de los nacionalistas, la autodenominada izquierda en general ni la extrema derecha en particular. Sólo algunos socialistas y muchos populares tienen claras las necesidades de la moderna sociedad española, siendo nuestra esperanza que sepan colocar la moral y el servicio público por encima del consenso demagógico. La tergiversación torticera que realiza el presidente de los términos de la negociación y el acuerdo sólo busca presentar a la opinión pública un PP inmovilista, anclado en el pasado y reacio a cualquier reforma. Y si existe cualquier movimiento tibio de los populares lo aprovechará para erigirse en integrador de la derecha en su proyecto personal de desmantelamiento del Estado.
El debate ideológico no se ubica en la confrontación entre España y sus autonomías, entre una idea centralista y otra federal. El discurso de Rajoy, breve pero conciso, ha puesto el dedo en la llaga: el abismo insondable que se abre entre las urgencias endémicas del país y las nuevas fisuras territoriales rescatadas del baúl del trastero que es nuestra historia más cainita. El peligro es que la sociedad entera, de izquierda a derecha, se ve arrastrada por un debate tan artificioso como vacío, que terminará por esconder las realidades nacionales y conducirnos a una reinvención de España que puede arrancarnos lo conseguido desde el 78. Por desgracia, no hay solución posible con Zapatero, padre y prisionero de unas necesidades creadas por su avaricia política y que deben engullirle en las urnas por el bien de su propio país.
1.12.05
OPINIÓN: Encadenados de ERC

Encadenados
El loco de la pradera de Indus
Miradlos, están encadenados. Encadenados a perseguir a una cadena de radio que discrepa de sus ideas radicales y secesionistas. Encadenados a sumergirse en piscinas privadas con sus gordas tripas al aire y el carné de diputado en la boca. Encadenados a ponerse coronas de espinas en la cabeza y burlarse de los millones de cristianos que pueblan la tierra. Encadenados a amenazar con tiros en el corazón a periodistas divergentes. Encadenados a reunirse con terroristas sanguinarios que huyen de la justicia. Encadenados al chantaje, la amenaza, la provocación y la violencia. Qué duro es no ser demócrata.