3.10.05
OPINIÓN: La presión marroquí sobre Ceuta y Melilla
Jaque marroquí
Editor Bufón
Todo rival desarrolla una extraordinaria capacidad para oler la debilidad del adversario y, tras una larga espera, aprovechar el menor síntoma de flaqueza para asestar un golpe definitivo. Aunque nos gustaría que fuese de otra manera, Marruecos ha demostrado desde su independencia su escasa voluntad de convivencia y su insistencia en mostrar sus garras para ir arañando territorios y moral a su enemigo español.
En 1975, el tambaleante gobierno de Arias Navarro, angustiado por la larga agonía de Franco y la creciente inestabilidad política, claudicó rápidamente ante la "Marcha Verde" de Hassán II. El entonces soberano marroquí supo, con una marcha de militares y civiles en los primeros días de noviembre, arrancar los Acuerdos de Madrid que han garantizado hasta ahora al país magrebí el control del Sáhara Occidental (ver fascículos de "El Imperio Contraataca").
Desde los últimos estertores de la dictadura franquista, no había existido en España un gobierno tan falto de autoridad moral y tan acuciado por problemas internos de identidad nacional. Si a ello sumamos la extraña predisposición de personas cercanas a Zapatero (ver artículo sobre Máximo Cajal) a negociar en la actual situación la cesión de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, se explica con facilidad la "coyuntural" (en palabras del presidente Zapatero) situación de asedio constante a las fronteras españolas. La evidente complicidad, por acción u omisión, de las autoridades marroquíes ante la avalancha de inmigrantes subasaharianos se enmarca dentro de una larga partida de ajedrez que tiene por objetivo minar las defensas de un país asediado por muchos frentes de inestabilidad política y reacio a embarcarse en un nuevo conflicto. De momento, la escandalosa orientación pro-marroquí de la actual diplomacia española nos lleva a agradecer una colaboración inexistente en materia de terrorismo, inmigración ilegal o tráfico de drogas. Asimismo, insistimos en dar un tratamiento reverencial a un país regido por una legislación medieval, dirigido por un monarca despótico que empobrece a marchas forzadas a sus súbditos, desprovistos de derechos o garantías constitucionales.
El último movimiento del soberano alauita ha consistido en la muerte a tiros de varios subsaharianos por parte de sus fuerzas de seguridad sobre la valla española. Poner sobre la mesa unas muertes al menos sospechosas en plena cumbre bilateral supone un golpe de mano que el Gobierno de Zapatero ha seguido ignorando. La política exterior de Aznar fue en muchos casos equivocada, pero se echa de menos su firmeza ante los excesos y provocaciones del vecino africano. ¿Alguien imagina qué ocurriría en caso de un "nuevo Perejil" con el actual ejecutivo? Sólo un improbable giro político, exigiendo colaboración efectiva a Marruecos, puede frenar el lento pero implacable derribo de nuestras fronteras en el Norte de África. La cuenta atrás ha comenzado.
Información relacionada:
El diario marroquí "L' Opinion" vincula las avalanchas con la españolidad de Ceuta y Melilla: http://www.libertaddigital.com/noticias/noticia_1276262178.html
Ya con el Ejército en las fronteras, un nuevo asalto: http://www.elpais.es/articulo/elpporesp/20051003elpepunac_2/Tes (También podéis encontrar una animación del 'modus operandi' de los inmigrantes en los asaltos).
Opiniones políticas sobre la idoneidad del Ejército: http://www.elmundo.es/elmundo/2005/10/03/espana/1128343774.html
Dos supervivientes del tiroteo del jueves aseguran que les dispararon desde Marruecos, otro que lo hicieron desde lado español: http://www.elpais.es/articulo/elpporesp/20051003elpepinac_17/Tes
Marruecos prosigue "extorsionando" a la UE para cumplir con sus obligación de proteger las fronteras: http://www.elmundo.es/elmundo/2005/10/03/espana/1128369035.html