28.3.06
EDITORIAL: El acercamiento de Zapatero

El ventilador
Asistíamos en las últimas semanas al recrudecimiento de las disputas entre el Gobierno y el PP, cada vez más distanciados y con un tono de descalificación que crecía con el paso del tiempo. Era especialmente grave en el caso del la lucha antiterrorista, descalificando José Blanco la última manifestación de la AVT al relacionar a Falange con el Partido Popular y el contenido político de la marcha. La división de las asociaciones de víctimas y la insistencia de éstas en que el Gobierno seguía negociando con ETA hacían cada vez más difícil un diálogo entre las partes.
Pero "el alto al fuego permanente" de ETA (ni tregua, ni definitivo) ha cambiado las tornas, hasta el punto de mostrar a un Gobierno cordial que invitaba al PP a sumarse al proceso, calificando su presencia como imprescindible y citando el propio Zapatero a Rajoy este martes en La Moncloa. Las conclusiones del encuentro son bien sencillas: o el PSOE ha cambiado de opinión y piensa que el PP es un indispensable garante de los contactos con ETA o, simplemente, vuelven a tomarnos el pelo. A todos nos gustaría creer todavía que existen los Reyes Magos: que la banda terrorista está formada por personas con humanidad o que el Gobierno comete errores aislados sin maldad ni una estretegia definida. Pero por desgracia, ETA es un grupo de asesinos enloquecidos y los nacionalistas vascos hace tiempo que dejaron el campo democrático (por mucho que se presenten a las urnas y gobiernen en Vitoria). Y, lo que es más grave, el Gobierno español acumula una serie de maldades a sus espaldas que no nos permiten ser optimistas.
¿Por qué Zapatero acusaba de desleal o fabulador a Rajoy cuando le acusaba de negociar con ETA? ¿Por qué De la Vega consideraba poco menos que una ofensa insinuar que existían contactos con el grupo terrorista? Cuando "El País" o "El Mundo" publican pormenores de las reuniones entre emisarios del Gobierno y de la banda, cuando el Gobierno no lo desmiente, cuando el PSE vasco se enorgullece de su papel... ¿habrá que imaginar que Zapatero ha vuelto a mentir? Lo más preocupante es que mientras se producía este diálogo se llevaba a cabo una relajación voluntaria del cerco legal sobre ETA: se ha dejado de aplicar la Ley de Partidos y se ha permitido a los "batasunos" entrar en el Parlamento bajo la cobertura del PCTV. Y como los mentecatos del Partido Popular no logran explicar el resultado de este reblandecimiento: Batasuna ha vuelto a convocar actos públicos, la kale borroka ha regresado y el impuesto revolucionario, la amenaza o la extorsión se han adueñado de la calle. Renunciar a utilizar los instrumentos legales para dificultar los movimientos de los terroristas y quienes les apoyan ha sido un legado popular que Zapatero se ha empeñado en destruir... ¿será porque negociaba con ETA y quería dar señales de buena voluntad? La lógica diabólica de las acciones del Gobierno revela una connivencia con la banda armada de la que nunca sabremos a cuando se remonta ni qué deudas quedan por pagar.
La buena voluntad nos falta para esperar un presidente lúcido que mantendrá informado a Rajoy; el objetivo es arrastrar al Partido Popular a su enloquecida huida hacia adelante para hacerle co-partícipe de los resultados. Es decir: el mérito es nuestro si ganamos, la culpa vuestra si perdemos. Y el PP, demasiados meses a la deriva, debe aclarar sus ideas y decidir si decide acompañarle y en qué condiciones en su incierto viaje a ninguna parte.