22.4.06

PERFIL: Rubalcaba, ministro de Interior


Rubalcaba, los fantasmas vuelven a casa

Alfredo Pérez Rubalcaba, último vestigio del felipismo irredento, regresa al Gobierno convertido en un superviviente del naufragio. Enlace entre Zapatero y los socialistas vascos en las conversaciones con ETA, su nombramiento viene a reforzar la vía del diálogo con la banda terrorista. Pero Rubalcaba es mucho más que un simple interlocutor en unas negociaciones.

Nacido en Solares, Cantabria, en 1951, Alfredo Pérez Rubalcaba es doctor en Ciencias Químicas. Ingresó en el PSOE en 1974 y ocupó diversos cargos ministeriales en los 80 y 90, como la secretaría de Estado de Educación (1988-1992) o el mismo Ministerio de Educación y Ciencia (1992-3). Sus dotes como comunicador hicieron que, tras la agónica victoria en las elecciones de 1993, Felipe González recurriese a él para defenderse de los casos de corrupción al nombrarle ministro de la Presidencia y Portavoz del Gobierno.
El socialismo reciente encuentra en él a un conspirador nato, capaz siempre de aparecer inmaculado tras ser salpicado por los más bochornosos escándalos de la democracia española. Como portavoz del gobierno en los años de investigaciones sobre los GAL, se dedicó a descalificar a "El Mundo" por sus revelaciones y negó por activa y por pasiva cualquier relación entre gobiernos socialistas y los cutres escuadrones paramilitares de Amedo y Domínguez. Las sentencias judiciales han demostrado lo contrario: José Barrionuevo, ministro del Interior en el 82, o el secretario de Estado de Seguridad, Rafael Vera, han cumplido condenas de cárcel por los hechos. Además, se ha demostrado que eran estrategias de lucha antiterrorista elaboradas por todo el Ministerio del Interior y conocidas por el partido.

Pero no sólo negó la mayor en el caso de los GAL. También rechazó el reparto de fondos reservados (otra condena para Rafael Vera y el también ministro del Interior José Luis Corcuera) junto a otros incontables casos de corrupción: el director general de la Guardia Civil Luis Roldán, el gobernador del Banco de España Mariano Rubio, la financiación ilegal del PSOE en el "caso Filesa"... Alfredo Pérez Rubalcaba se ha resistido a admitir la verdad incluso cuando era evidente, ha mentido constantemente y jamás se ha retractado de sus duros ataques a los medios independientes que destaparon todos estos casos de gravísima corrupción.

Tras la derrota del PSOE en el año 96, Rubalcaba perdió lentamente protagonismo en los medios de comunicación, hasta que lo recuperó con el acceso a la secretaría general de José Luis Rodríguez Zapatero. Rubalcaba fue una figura clave en aquel congreso del partido al tejer una efectiva red de apoyo al ahora Presidente del Gobierno, por lo que se convirtió en uno de sus principales colaboradores. A todos sorprendió en un equipo de ayudantes relativamente joven el anacronismo que suponía la presencia de Rubalcaba, un hombre procedente del socialismo derrotado de Felipe González y con un expediente manchado por su pertenencia a sus gobiernos crepusculares y obstruccionistas.

Pero Rubalcaba no recibió ningún tipo de linchamiento mediático y llegó indemne al 11-M, cuando destapó todas sus dotes de conspirador y, apoyado en la monstruosa campaña del grupo PRISA, lanzó un ataque envenenado al gobierno del Partido Popular. Nunca sabremos hasta que punto Rubalcaba estaba al tanto de la estrategia de los grupos afines o simplemente aprovechó ésta, pero lo que sí parece evidente a la vista de sus declaraciones es que poseía información privilegiada antes incluso que el ministro del Interior. Las Fuerzas de Seguridad, no suficientemente purgadas por ocho años de gobierno de Aznar, mantuvieron un confuso flujo de información que llevó a que informes contradictorios circularan por la mesa del ministro mientras que otra información bien diferente llegaba a Ferraz.

Rubalcaba compareció el 13-M para violar la jornada de reflexión y realizar una durísima acusación: "no nos merecemos un gobierno que mienta". Sus palabras quedarán para la historia porque, combinadas con las manfiestaciones ilegales en las sedes del PP, terminaron de hundir la candidatura de Mariano Rajoy. Aunque nunca conoceremos segundo a segundo qué ocurrió aquellos días aciagos, la figura de Rubalcaba quedará siempre unida a la valentía que aplaudieron los suyos y a la oscura figura de la conspiración que denunciaron sus contrincantes.

Esta legislatura ha sido el portavoz del PSOE en el Congreso y el auténtico hombre fuerte de Zapatero en toda negociación parlamentaria: el "plan Ibarretxe", la LOE, el Estatut... También ha controlado con mano de hierro el partido para evitar divisiones en temas polémicos y siempre ha conseguido la unidad del voto socialista. Se le puede considerar el artífice de la estabilidad parlamentaria del Gobierno y, como se ha admitido en las últimas fechas, el enlace del presidente en las negociaciones con ETA previas al alto al fuego.

Su llegada al ministerio del Interior tiene dos objetivos principales: cerrar la fuga de información sobre el 11-M y relanzar y consolidar la posición actual de diálogo fluido con la banda armada. Es mucho más que poner al "zorro a vigilar las gallinas", como denunció sin mucha imaginación el Partido Popular. Es la resurrección definitiva de un camaleón lleno de astucia y falto de escrúpulos, que se sienta a la mesa con aquellos mismos a quienes mandaban asesinar sus compañeros de gabinete. Un ministro de los GAL junto a los etarras, el portavoz de la mentira que acusó a un gobierno de ocultar información: la derecha tiene a su enésima "bestia negra" sentada en el Consejo de Ministros y con una imagen limpia y renovada. Otra muestra más de la infinita torpeza de la oposición y de la ambición sin límites de Zapatero, dispuesto a asegurarse la victoria en las próximas elecciones apoyado en la sabiduría oscura de su peón más valioso. Tiempo al tiempo, pero Rubalcaba está llamado a estrechar la mano de los terroristas sellando el texto definitivo de la paz de los cementerios.

Comments:
¿Este hombre no es el mismo que cuando el 11-M salía cada 3 segundos a pedir información ya y sólo ya y en ese mismo instante? y como no la daban todo lo rápido que él quería -aunque él ya la tenía- se dedicó a incendiarlo todo y a acusar con el único ánimo de ganar votos.

Es curioso que ahora en una situación mucho más sencilla no se dé ni la mitad de PRISA que él mismo exigía:

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo hoy que en pocos días las Fuerzas de Seguridad dirán si los "atentados"(...)responden a una decisión de ETA de reiniciar la "kale borroka" o son hechos aislados con "otras motivaciones"

"hay dudas porque incluso la plataforma de Batasuna en el pueblo se manifestó ayer de una manera diferente a la que suelen hacerse en este tipo de atentados"
abc.es/sinescrupulosnina

Incluso se permite tener dudas. Lo mismo que negó al PP y a la ciudadanía en general en esos días.


Por cierto, tanto que se oye y se repite sin fundamento frases estúpidas como que es necesario gente joven porque sí, que hay que renovarse porque sí, que se necesita aire fresco porque sí etc, y este hombre lleva mil años en la política y robando y nadie dice nada.
Lo de siempre, todos ven la paja en el ojo del vecino y no la viga en el propio.
 
Rubalcaba es otro fascista de la misma calaña que nos gobierna. ARRIBA ESPAÑA
 
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